
En el circulo del silencio,
mis ojos clavados en tus labios,
la manos apretadas contra mis nervios,
tu mirada puesta en mi boca.
Se pausa la respiración,
cámara lenta y un sin fin de emociones,
robo centimetros y le gano paso a tu resistencia,
mis manos estan ahora puestas en las tuyas,
siento como accedes al inevitable encuentro de suspiros.
No puedo creer que estoy ahí,
siempre estuve a medio metro de distancia,
conteniendo las ganas de abrazarte a mi vida,
de besarte hasta dormirte en mis brazos,
de acariciar tu piel con los labios.
Ambas bocas se encuentran,
el sabor dulce de ti,
el beso lento, sin respiración,
pausado, saboreado,
tomando tu rostro y tu cabello,
metiendome más en tu boca,
los ojos cerrados,
concentrados en la miel que prueban.
Una pausa, me retiro lentamente,
abrí los ojos para ver como te ves cuando duermes,
el rostro limpio y relajado, una lígera sonrisa,
así debes verte por las noches,
definitivamente si,
quiero besarte toda la vida.
Abre los ojos para ver,
como se ve un hombre que,
definitivamente si,
quiere besarte toda la vida.
Mario Lazos


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