sábado 27 de septiembre de 2008

Ebrio...


De aquí para allá,
sin cesar, sin parar, sin pensar,
de aquí para allá,
por las calles de la nostalgia.

Sin razón, sin intensión de diálogo,
con el único propósito de beberte
en el amargo enlatado que se deshecha
por la tubería del olvido.

Con la única intensión de amargarme la boca
con el aguardiente de tu nombre,
el dulce licor de tu olvido,
y la cruda intensión de pensarte
como la dolorosa migraña del pasado.

No bebo para olvidarte,
sino para recordar que me dejaste,
que dijiste adiós cuando yo decía bienvenida,
bebo para no decir tu nombre cuando mas lo extraño,
bebo para tener el valor de alejarte cuando tengo ganas de llamarte.

Vete de mi,
recuerdo sin lógica de mi agonía,
vete para siempre de mi vida,
vete para no extrañar las noches de tu compañía,
vete para que cuando vuelvas no hayan rencores,
no existan pausas, ni pasados, ni dudas,
vete para que cuando vuelvas,
me quieras todavía.

Mario Lazos